¿Emergencia médica? Llame al 911. Fuera de horario, llame a su consultorio; nuestro servicio de contestador se comunicará con el proveedor de guardia.

Señales de Alerta de Conducta en los Niños: Una Guía Integral

Uno de los peores temores de todo padre es que su hijo desarrolle una enfermedad mental o un trastorno psiquiátrico. Aunque solo pensarlo puede causar escalofríos, se estima que 17.1 millones de niños en Estados Unidos tienen o han tenido algún tipo de trastorno de salud mental. Poder identificar los distintos síntomas y problemas de comportamiento, y ponerles nombre, puede ayudarle a conseguir el tratamiento adecuado para su hijo. Lo primero que debe hacer es consultar a un buen centro médico de pediatría que se especialice en problemas de comportamiento, como el experto en A Thru Z Pediatrics. Lo segundo es aprender sobre los tipos de problemas de comportamiento que podrían indicar un trastorno de salud mental. Aquí están las señales de alerta en el comportamiento infantil más comunes que debe tener en cuenta:

Patrones de Sueño Irregulares:

Los niños pequeños necesitan alrededor de 10 horas de sueño adecuado para favorecer el funcionamiento normal de su cerebro. Si nota que su hijo tiene mucho sueño durante el día o no logra dormir bien por la noche sin despertarse una y otra vez, podría ser momento de consultar a un especialista en comportamiento. Esto podría ser un indicador de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o de depresión crónica, entre otras cosas.

Problemas Estomacales:

Como padre, es probable que ya esté familiarizado con los dolores de estómago ocasionales. Sin embargo, las quejas frecuentes de dolor abdominal, junto con intolerancia a ciertos alimentos y estreñimiento, pueden ser señal de problemas subyacentes, ya sean mentales o físicos. Algunas investigaciones han relacionado los problemas gastrointestinales en los niños con la ansiedad y la depresión.

Miedos Irracionales y Pensamientos Obsesivos:

Los niños con depresión o ansiedad suelen tener pensamientos obsesivos que opacan sus demás intereses e interfieren con su vida diaria. Por ejemplo, un niño con TOC podría sentirse obligado a lavarse las manos repetidamente varias veces al día. De manera similar, un niño que haya sido picado por una abeja podría desarrollar un miedo extremo a las abejas, lo cual puede afectar su estado social y emocional. Lo importante es saber que todos estos trastornos de comportamiento obsesivo pueden tratarse con métodos relativamente sencillos.

Desinteresado y Retraído:

Los niños son naturalmente curiosos y apasionados por las cosas. También son muy sociables y, en la mayoría de los casos, disfrutan de la interacción social con otros niños. Sin embargo, un niño que está deprimido o que enfrenta una lucha interna podría volverse retraído socialmente y no poder participar en actividades divertidas. Podría perder el interés en cosas que antes le apasionaban, e incluso mostrar una timidez paralizante al entablar una conversación. En estos casos, es importante buscar la ayuda adecuada, donde el niño pueda sentirse seguro y capaz de expresar lo que está viviendo. Otros síntomas pueden incluir enojo explosivo, arrebatos irracionales, pensamientos oscuros y autolesiones. Comuníquese hoy mismo con nuestro equipo de expertos en pediatría de A Thru Z Pediatrics para recibir tratamiento conductual y una atención primaria pediátrica adecuada para el bienestar emocional y físico de su hijo.

Este artículo es información general, no un consejo médico. Si tiene inquietudes sobre la salud de su hijo, llame a su consultorio de A thru Z Pediatrics.