
Para la mayoría de los adolescentes, el teléfono es donde viven las amistades, las pláticas de la escuela, la música, las noticias y las bromas. Eso no es del todo malo. Los espacios en línea pueden ayudar a los adolescentes a mantenerse cerca de sus amigos, encontrar personas que comparten sus intereses y recibir apoyo cuando se sienten solos. Pero los teléfonos y las redes sociales también pueden quitarle espacio al sueño, alimentar la comparación y exponer a los adolescentes a contenido y personas que hacen daño. La meta para los padres no es prohibir los teléfonos, sino ayudar a los adolescentes a usarlos de una manera que apoye su salud mental.
Cómo pueden afectar las redes sociales a los adolescentes
Cada adolescente responde de manera diferente, y la misma aplicación puede levantarle el ánimo a uno y hundir a otro. Algunas de las preocupaciones principales:
- La comparación y la imagen corporal. Los feeds llenos de fotos editadas y con filtros pueden hacer que los adolescentes sientan que su cuerpo, su cara o su vida no están a la altura. A algunos adolescentes los empujan hacia contenido de dietas extremas o ejercicio excesivo, lo cual puede aumentar el riesgo de trastornos alimenticios.
- El desplazamiento sin fin. Las aplicaciones están diseñadas para mantener a la gente conectada. Los adolescentes pueden perder horas sin darse cuenta, y pueden sentirse inquietos o decaídos cuando dejan el teléfono.
- Contenido dañino. Los algoritmos pueden mostrar videos sobre autolesión, retos peligrosos u odio, aunque el adolescente no los haya buscado.
- El ciberacoso y los dramas. Los comentarios hirientes, los chats grupales que dejan a alguien fuera, y las capturas de pantalla compartidas siguen a los adolescentes a casa y hasta la noche.
- La presión y la explotación. A algunos adolescentes los presionan para enviar fotos privadas, y después algunos son amenazados o chantajeados. Los adolescentes necesitan saber que pueden contarle a usted sin ser castigados.
El sueño es una parte muy importante
Los adolescentes necesitan más horas de sueño de las que muchos duermen. Los teléfonos en la recámara empeoran la situación: mensajes de texto a altas horas de la noche, notificaciones, y las ganas de ver un video más. La luz de la pantalla y el contenido estimulante también pueden dificultar quedarse dormido. Dormir muy poco se relaciona con el ánimo bajo, la irritabilidad, la dificultad para concentrarse y más conductas de riesgo. Uno de los cambios más sencillos que puede hacer una familia es cargar todos los teléfonos, incluyendo los de los padres, fuera de las recámaras durante la noche.
Haga un plan familiar de uso de medios
La Academia Americana de Pediatría sugiere hacer un plan familiar de uso de medios, un conjunto de reglas del hogar que ustedes crean juntos. La herramienta gratuita de la AAP Family Media Plan tool lo guía paso a paso. Ideas para incluir:
- Horarios sin teléfono, como las comidas, los viajes en coche y la hora antes de dormir
- Lugares sin teléfono, como las recámaras durante la noche
- Qué aplicaciones están permitidas, y a qué edad
- La configuración de privacidad, compartir la ubicación y quién puede escribirle a su adolescente
- Apagar las notificaciones que no son necesarias, especialmente en la noche
- Qué hacer si ven algo perturbador o si alguien les pide fotos
- Tiempo para la tarea, el sueño, el ejercicio, los quehaceres y los amigos en persona, antes que nada
Incluya a su adolescente. Las reglas que ayudan a escribir son reglas que es más probable que sigan. Y los padres también deben seguir el plan, ya que los adolescentes se dan cuenta cuando nosotros estamos pegados a nuestros propios teléfonos.
Cómo hablar del tema
Los adolescentes se cierran rápido cuando las pláticas se sienten como sermones. Intente mostrar curiosidad en vez de eso:
- "Enséñame qué es divertido en tu feed ahora mismo."
- "¿Cómo te sientes normalmente después de pasar un rato viendo el teléfono?"
- "¿Has visto algo en línea que te haya molestado?"
- "¿Hay alguien en línea que te haga sentir incómodo?"
Hable sobre cómo se editan las fotos y cómo las aplicaciones deciden qué mostrar. Ayude a su adolescente a cuidar su feed dejando de seguir cuentas que lo hacen sentir mal y siguiendo cuentas que lo hacen reír, aprender o sentirse apoyado. Hágale saber que si algo sale mal en línea, usted lo va a ayudar a resolverlo primero y hablarán de las reglas después. El Center of Excellence on Social Media and Youth Mental Health de la AAP tiene más recursos para las familias.
Señales de alerta que debe observar
Los cambios de humor son parte de la adolescencia. Pero hable con su adolescente, y con su pediatra, si nota:
- Tristeza, irritabilidad o enojo que dura la mayoría de los días durante dos semanas o más
- Alejarse de la familia y los amigos, o dejar actividades que antes disfrutaba
- Cambios grandes en el sueño o la alimentación, o nuevas preocupaciones sobre el peso y la figura
- Bajar las calificaciones o faltar a la escuela
- Pánico o angustia cuando no puede tener su teléfono
- Mantener en secreto con quién habla, o recibir regalos o dinero nuevo de fuentes desconocidas
- Hablar de desesperanza, de autolesión, o de no querer seguir viviendo
Puede leer más sobre la salud mental de los adolescentes en MedlinePlus.
Si su adolescente está en crisis
Si su adolescente habla de suicidio o autolesión, quédese con él o ella y busque ayuda de inmediato. Llame o envíe un mensaje de texto al 988, la Línea de Crisis y Suicidio, que es gratuita y está disponible las 24 horas del día. Los adolescentes también pueden enviar un mensaje de texto al 988 ellos mismos, así que asegúrese de que conozcan el número. Si hay peligro inmediato, llame al 911. Guarde bajo llave los medicamentos y las armas de fuego.
Cuándo llamarnos
Llamar su consultorio de A thru Z Pediatrics si ve señales de alerta como tristeza persistente, aislamiento, cambios en el sueño o la alimentación, o calificaciones que bajan, o si el uso del teléfono está causando conflicto constante en casa. Su pediatra puede hacer pruebas de detección de depresión y ansiedad y ayudarle a encontrar apoyo.
Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias si su adolescente está en peligro inmediato o se ha hecho daño. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 si hay una crisis de salud mental.
Para hablar con su pediatra, solicite una cita.
Este artículo es información general, no un consejo médico. Si tiene inquietudes sobre la salud de su hijo, llame a su consultorio de A thru Z Pediatrics.